Juanes
inicia su carrera artística a los 15 años de edad en Medellín,
Colombia, cuando crea la banda metalera Ekhimosis, banda que permanece unida durante
doce años y graba cinco álbumes. En 1999 decide iniciar su carrera
solista como Juanes, abreviatura de Juan Esteban, y en cuatro años y tres
discos se convierte en el artista latino con mayor credibilidad, ventas y proyección
en el mercado internacional.
Cantante,
guitarrista, productor y autor de la música y letra de todos los temas
que canta, Juanes crea su plataforma artística basándose en lo más
importante: la música. En los últimos 4 años, Juanes ha Ganado
9 Premios Grammy Latinos, 5 Premios MTV, 6 Premios Lo Nuestro, 3 Premios Amigo
y un Premio Ondas entre otros reconocimientos internacionales.
Su
guitarra ecléctica produce una música original con extrema variedad
de fuentes, estilos e influencias. De su época de adolescente toma el rock
que gobernó su gusto musical desde que pisó el primer escenario.
De su niñez en las montanas antioqueñas, toma esos ritmos autóctonos
latinos como vallenato, ranchera, tango, bolero, salsa, guasca y trova cubana,
que le enseñaron Javier , Javier Jr, José , Jaime, su padre y tres
hermanos, sus primeros profesores de canto y guitarra. ( Las cuatro Js no son
una coincidencia)
Sus letras también son eclécticas. Mezcla sus
temores, aspiraciones, su sensibilidad social y hasta el humor, con el amor intenso
e inmenso que siente por su hijita, pareja, familia, pueblo y raza. Con todos
esos ingredientes musicales y emocionales, Juanes crea una fusión completamente
original que no permite sellos ni etiquetas, algo que se parece a todo pero a
nada: La música de Juanes.
En
sus quince años de Ekhimosis, donde los sueños y las ganas eran
más grandes que las ventas de sus discos, Juanes desmenuza y procesa el
trabajo de sus maestros: Metallica, Police, Pink Floyd, Guns and Roses. Su música,
actitud y estilo de vida eran los propios de un músico metalero radical.
Cuando la banda muere deshidratada en el lecho, Juanes queda completamente desubicado,
mirando para el techo, buscando un nuevo norte y lo encuentra mirando para atrás,
en esa música que escuchaba en los bares y cantinas de Carolina del Príncipe
y en las fiestas de su casa.
Conocido solamente en el millón 140
mil kilómetros cuadrados de su Colombia, sin banda y con todos los ahorros
de un músico que solamente pudo comprar una guitarra en su carrera, Juanes
se fue a Los Ángeles, la selva de los sueños. Ahí, pasando
los días en las bibliotecas públicas ,moviendose en buses y cambiando
de pensión cada dos o tres semanas, Juanes llegó hasta donde el
productor Gustavo Santaolalla con una mochila llena de maquetas. Antes había
pasado por presidentes de discográficas que le sugerían desde cantar
baladas pop, que eran más comerciales, hasta que se peinara para atrás
y con gomina, para parecerse a Antonio Banderas. Juanes prefería vomitar
que cambiar. Al final, mejor dicho al comienzo, Surco Universal firmó su
contrato. Después conoció al manager Fernan Martinez y comenzó
el intenso trabajo de supervivencia de su segunda vida.
Su
primer Álbum Fíjate Bien impresionó a la crítica,
pero no tuvo la misma suerte con la radio, que lo encontraba muy diferente a lo
que ellos consideran el gusto del publico. Juanes pateo todas las emisoras alternativas
con su Fíjate Bien debajo del brazo. Hacia show cases
en las cafeterías de las universidades y su primer video rotaba con buena
frecuencia en MTV. En la oscuridad, un punto de luz ayuda demasiado. El día
que anunciaron los nominados al Primer Premio Grammy Latino, el casi desconocido
nombre de Juanes se mencionó siete veces y todos los ojos y cámaras
viraron hacia este joven muy nervioso, muy humilde y muy talentoso. El día
de su gran show había llegado y en prime time. Con siete nominaciones,
era la atracción de la ceremonia de entrega de los Premios Grammy Latinos
en Los Ángeles, pero esa mañana era la del 9-11 y el show quedó
enterrado entre los escombros antes de comenzar. Pero no así su música,
ni sus bien trabajadas ganas de triunfar.
Fíjate
Bien era un álbum oscuro, pesimista, lleno de frío y muerte.
Su primer tema prevenía a los caminos de vida con las minas quiebrapatas,
las mismas que en Colombia, como en Angola, habían volado los pies de niños
y soldados. La metáfora era violenta, como la misma vida de su país,
sumergido durante los últimos 40 años en la misma violencia pero
con diferentes violentos. El joven Juanes, como todos los colombianos de su edad,
no sabe lo que es vivir en un país en Paz. Y su música no puede
estar ausente.
Llega el segundo álbum, el de demostrar que el
primero no era suerte; que los premios tenían motivos. Un Día
Normal sobrepasó las expectativas. Fue sencillamente el álbum
en español mas vendido en el mundo. Cinco de sus temas se volvieron hitsde
radio y durante casi cien semanas, Un Día Normal no bajó
del Top 10 de la lista de la Revista Billboard de los álbumes
más vendidos en Estados Unidos. Algo similar sucedió en todo Hispanoamérica
y llego a sonar en Europa, principalmente en Holanda y Alemania (¡en español!).
Grabo
duetos con Nelly Furtado (Fotografía) y con Black Eyed Peas( La Paga).
Las ventas globales llegaron muy cerca de los dos millones de álbumes.
Su gira tuvo 138 conciertos en 17 países y colgó el letrero de Sold
Out en Nueva York, Los Angeles, Paris, Londres, Madrid, Barcelona, Amsterdam,
Bogotá, Caracas y todos los demás lugares. Y volvió a arrasar
con los premios. La radio lo amaba. Un Día Normal tenia el
mismo eclecticismo de Fijate Bien, pero dicen que era mas diurno.
Los titulares de prensa lo elogiaron.
El
triunfo de Un Día Normal era lo mejor de su carrera, pero había
colocado la vara muy alto y venia el tercer salto. Cuando se esperaba que Juanes
terminara su interminable tour de promoción y conciertos para dedicarse
a escribir su tercer álbum, resultó que ya lo había hecho
clandestinamente, a destiempo, en hoteles, autobuses, aviones, camerinos y aeropuertos.
Se metió solo en el pequeño estudio del garaje de su casa y en un
mes paso a limpio y duro, las veintipico canciones que había escrito y
entregó 15 temas para seleccionar 1os 12 de su nuevo álbum.
Juanes
volvió a sorprender y a superar lo conocido, a pesar de su escepticismo
que se recicla para convertirse en la gasolina que propulsa su creatividad. En
elIpodestaba Mi Sangre, y por tercera vez saca del estadio
la pelota.
Lo
inspiraron la distancia, la soledad del viajero, las noticias de CNN , la guerra
de Colombia y las demás, sus visitas a los soldados mutilados de su país,
el clamor de los familias de los secuestrados, sus temores, su por nacer o su
recién nacida hijita, la mama que lo regaña si no llama temprano
cada día , no importa que aquí sea de noche o de madrugada
mijo
, su compañera que sabe que entra al baño con guitarra
y la gente que va viendo o que le va diciendo cosas por ahí.
Mi
sangre señala la tercera gran obra de este músico colombiano
que apenas comienza, aunque por su trayectoria de ventas y reconocimientos parece
que llevara muchos más años en este variante planeta de la música
donde aparecen fenómenos como este cada 20 años.
Notas
y articulos
Juanes
es un artista de fusiones. Su música es la fusión de los ritmos que lo amamantaron:
rock, vallenato y música andina. La fusión de dos culturas: la sajona y la latina.
La fusión de dos Colombias: la que sueña y la realista. Fusión de autor, músico
e intérprete. La fusión de formatos, el grupo y el cantante solista. La fusión
de sus dos nombres: Juan y Esteban.Es una fusión fresca, nueva, por eso su música
todavía no tiene nombre. ¿Cómo llamar a una canción que tiene base rockera, acordeón
vallenata, Hammond, violines, chelos y tiple montañero? Ni él mismo lo sabe. Por
ahora, es sencillamente la música de Juanes y ya habrá tiempo para clasificarla.
El público lo hará.
Fundador,
cantante y guitarrista del grupo Ekhymosis que estuvo combatiendo y vigente durante
cinco discos y ocho años, Juanes sale ahora con su primer álbum como solista:
"Fíjate Bien" bajo el sello Surco/Universal y lo hace en el mejor momento para
la nueva música en español.Su álbum fue presentado al público en un soberbio salón
del Museo Nacional de Colombia, un sitio donde música como esta, nunca había atravesado
el centenario portal.
Nació
en Medellín, Colombia, y desde los 7 años, o antes, cayó felizmente atrapado en
las redes de la música, de la que se escucha, se hace o se interpreta. Influenciado
por sonidos antagónicos como los Visconti, los tangos de Gardel, Led Zeppelin,
la música arrabalera, metálica, Diomedes Díaz, Silvio Rodríguez, Jimmy Hendrix,
Eminem, Vicente Fernández, Soda Stereo y Seru Yiran, entre otros, tuvo seis
profesores de guitarra, su papá y sus cinco hermanos que le enseñaron tan pronto,
que Juanes no se acuerda cuándo aprendió a rasgarla. En "Fíjate Bien" trabaja
con el productor argentino Gustavo Santaolalla, nombre conocido y reconocido en
los templos del rock en español. Una vez diluido Ekhymosis, Juan Esteban Aristizabal
se queda sin razón para la vida y sigue escribiendo canciones, modernizando música
folclórica o tal vez, folclorizando la música moderna. Las letras de sus temas
(todas las canciones de este álbum son suyas, letra y música, desde la cabeza
a la cola, con todos los detalles y además son suyas las guitarras y los tiples),reflejan
el sentir de los jóvenes latinoamericanos, con esa desazón, desconcierto, si se
quiere angustia, desesperanza, pero a la vez, un profundo romanticismo, amor a
la vida, a los propios, a la pareja, temor por lo que venga. Sus palabras son
urbanas, callejeras, pero sus frases se quedan por ahí flotando en diferentes
dimensiones, mucho más lejanas que el pavimento donde nacen.
En
1998, sin Ekhymosis, pero con su música, se va para Los Angeles, California, a
vivir en una pieza muy chiquita en una ciudad tan grande. Se va a rodar y a inspirarse
en los expressways, a caminar por el barrio y Sunset Boulevard, a comerse sus
ahorritos en los fast food e inyectarse otros tres tatuajes. A ver MTV y oír estaciones
de música mexicana, a vivir sin otro norte que el que señala la cabeza de su guitarra.
Hasta que llega al estudio de Santaolalla, que se llama La Casa y con Anibal Kerpel
comienzan a cocinar "Fíjate Bien" y después de cuarenta días y cuarenta noches,
sale de ahí, "endandilado" y feliz, con el CD en su mochila anaranjada y con ganas
de enseñárselo a todo el mundo: primero a Alicia, su mamá, y a Javier, Luz, Mara,
José y Jaime, sus cinco hermanos. Después, a sus parceros de Medellín y así, irradiado
con la kriptonita del visto bueno de ellos, sentirse fuerte y seguro.
El
álbum "Fíjate Bien" tiene doce canciones, doce sorpresas, doce planetas. Hay rock,
salsa, R&B, trance, vallenato, funk, y hasta pedazos del sacrílego pop, que los
ortodoxos no lo pueden ni mencionar el mismo día. "Fíjate Bien" el primer sencillo,
es la marcha de los desplazados por la violencia que se tienen que ir del campo
a tragar asfalto a las capitales de sus países o a los Estados Unidos. Una canción
llena de ritmo que habla, en sentido figurado, de las minas quiebrapatas. El video
clip de "Fíjate Bien" se filmó en Toronto, Canadá, bajo la dirección de Simon
Brand y logró retratar el alma de la música y la personalidad de Juanes. Su segundo
vídeo, "Podemos Hacernos Daño" se grabó en Bogotá, Colombia, y el tercero, "Nada",
quizás el más controvertido, fue dirigido por Gustavo Grazón. Este último se filmó
en Los Angeles y narra los últimos minutos de un condenado a muerte en la silla
eléctrica. Aquí Juanes le da una imagen contundente a su tema; de una balada de
amor hace brotar un drama de aparente frialdad que como los grandes ríos son serenos
en la superficie. Hay temas como "Ahí Le Va" el primer segmento del álbum, una
canción minimalista, una sola nota, la tapa de esta caja de sorpresas que después
nos lleva a temas como "Podemos Hacernos Daño", amor con ráfagas de acordeón vallenata,
guitarras, bajo y tiple tocados con el alma. "Para Ser Eterno", originales brochazos
de salsa para un tema esotérico que tienta la lágrima.
Y
así, uno a uno, entre silencios de dos segundos, van desfilando historias completas
y diferentes que reflejan la esencia de este intenso artista de 27 años, con un
nuevo nombre que define su trabajo como "Lo mío es reurbano, redirecto, recotiadiano.
Y sí, soy muy sensible a todo, a la TV, a la gente, a la calle, a los carros,
al sonido, a la bulla, a la violencia, a la paz, al amor, a todo…". Durante estos
últimos meses Juanes ha recorrido varias ciudades de Estados Unidos y Latinoamérica,
enseñando su fórmula musical y han sido casi unánimes los elogios de la crítica
y del público que estaba esperando algo nuevo en el ambiente. A mediados de septiembre
participará en el Watcha Tour, una gira por 22 ciudades de los Estados Unidos
que recorrerá en tan sólo 25 días, aquí Juanes, tendrá oportunidad diaria de hacer
lo que más le gusta y por lo que vive, cantar en vivo con su banda. Y en esos
largos vuelos y noches de room service, Juanes ha seguido escribiendo canciones,
con esa facilidad que los profesionales hacen su oficio, como si esto fuera algo
así como soplar y hacer botellas. Vive en un estado creativo permanente, haciendo
obras nuevas y más nuevas las obras viejas porque su creatividad musical es permanente.
La música de Juanes está aquí para fusionarse con la gente.